Cada día nos relacionamos con otras personas, algunas de ellas nos dan buena impresión y otras todo lo contrario. ¿A qué se debe esto? En muchas ocasiones, la kinesia de la otra persona nos puede influir en la opinión que conformemos de ella. Por ello, es muy importante cuidar este aspecto en nosotros mismos para no dar impresiones inoportunas, malas o indeseadas. 

¿Qué es la kinesia?

La kinésica es también conocida como lenguaje corporal. Este concepto alberga todos aquellos gestos que hacemos y no expresamos de forma verbal. Así pues, la kinesia abarca los gestos faciales y movimientos corporales.

Para dejarlo aún más claro aportamos la definición de kinesia de Fernando Poyatos: “la kinesia comprende todos aquellos movimientos corporales y posiciones resultantes o alternantes de base psicomuscular, conscientes o inconscientes, somatogénicos o aprendidos, de percepción visual, auditiva, táctil o cinestésica (individual o conjuntamente), que, aislados o combinados con las estructuras verbales y paralingüísticas y con los demás sistemas somáticos y objetuales, poseen un valor comunicativo intencionado o no”.

Los seres humanos nos comunicamos verbalmente, pero también de forma no verbal. En muchos casos, la comunicación no verbal se vuelve mucho más importante que la verbal, porque es más sincera a la hora de expresar los estados de ánimo. Por ejemplo, una persona puede decir que no está enfada pero sus gestos, movimientos e incluso el tono de su voz pueden demostrarnos todo lo contrario.

kinesia

Importancia de la comunicación no verbal

Vivimos en una sociedad donde hay ciertos temas o pensamientos que no deben expresarse en voz alta. Por ejemplo, si no estamos de acuerdo con una persona que está por encima de nosotros en alguna jerarquía, no es apropiado mostrar nuestro desacuerdo. Por ello, verbalmente, no lo hacemos. Sin embargo, a la hora de controlar nuestros gestos corporales o faciales, la tarea se vuelve más difícil.

Tener un lenguaje corporal adecuado, medido y controlado puede traernos muchos beneficios, ya que podremos controlar por completo la impresión que damos a los demás. Por ejemplo, en una entrevista de trabajo, si controlamos nuestros gestos corporales podremos aparentar estar relajados, aunque realmente seamos un manojo de nervios.

Así pues, el conocimiento y control del lenguaje corporal nos aportará una serie de beneficios en nuestra rutina diaria que no tienen precio.

Componentes de la comunicación no verbal

kinesia

Además de la kinésica, la comunicación no verbal se compone de otra serie de factores. El primero de ellos es la proxemia.

La proxemia es la distancia física que se establece entre dos o más personas a la hora de interactuar socialmente. En cada cultura existen determinadas normas implícitas que indican el acercamiento adecuado que deben tener las personas al relacionarse, dependiendo de si son conocidos o no.

Estas nociones son muy importantes, ya que una persona podría sentirse intimidada u ofendida si nuestra distancia corporal con ella es demasiado corta.

El segundo factor es la paralingüística. Este elemento hace referencia a la capacidad para entender y hacerse entender a través de una serie de códigos no verbales producidos por la voz.

Así pues, además de comunicar con el mensaje implícito que decimos durante nuestra charla, también podemos comunicarnos a través del volumen al hablar, la entonación y el timbre de nuestra voz. Otros elementos importantes de la paralingüística son la fluidez verbal y la dicción.

Gestos corporales y su mensaje

Como ya hemos dicho, la kinésica abarca una serie de gestos corporales que pueden dar un mensaje de nosotros mismos. En este artículo vamos a enumerar algunos de los más frecuentes y su significado de cara a los demás.

Postura corporal

kinesia

La postura corporal que adoptemos a la hora de interactuar con otras personas dice más de nosotros de lo que creemos. La postura ideal es tener el cuerpo erguido y la espalda recta, tanto al estar sentados como de pie. Esta postura expresará que estamos relajados y no tenemos tensión.

Sin embargo, si tenemos una postura rígida expresará que nos sentimos nerviosos o ansiosos. Si, por el contrario nos encogemos, mostraremos tristeza.

Gesticulación

kinesia

Los gestos con las manos y brazos son muy importantes a la hora de interpretar lo que decimos o hacemos. Los movimientos con la cabeza y las extremidades pueden mostrar alegría, aburrimiento, tristeza, enfado… Es importante saber cómo controlarlos en las situaciones de interacción social.

Expresiones faciales

El ser humano tiene una gran cantidad de expresiones faciales que puede manifestar. Todas ellas tienen un significado y una interpretación para quien las percibe desde fuera. Así pues, desviar la mirada muestra desinterés, fruncir el ceño muestra enfado y sonreír denota alegría.

Dentro de las expresiones faciales, la mirada es una de las más importantes. Los ojos son el espejo del alma dice un refrán popular y mediante la kinésica así se ha demostrado. Por tanto, las pupilas dilatadas muestran interés y un parpadeo excesivo muestra que estamos nerviosos o tenemos miedo.

kinesia

Otro gesto muy importante es la sonrisa, ya que tiene diversas connotaciones. Por una parte, muestra alegría, felicidad y simpatía. También sirve para relajar tensiones y, por ello, se utiliza en las situaciones incómodas para disipar este sentimiento. No obstante, además de sus implicaciones positivas, la sonrisa puede ser utilizada de forma negativa.

kinesia

La conocida sonrisa falsa puede mostrar ironía hacia alguien, bien porque esté fuera de lugar o porque cometa una falta de respeto en una situación social.

 

La comunicación no verbal es algo que todos practicamos en mayor o menor medida. Conocer cómo funciona y saber controlarla puede ayudarnos enormemente en el propósito de causar la impresión que queramos en cada momento.

De hecho, concretamente la kinesia es una de las ramas de este tipo de comunicación más difícil de controlar, debido a que se estudian los gestos más innatos que tenemos. Por ello, su conocimiento y control en la vida cotidiana tiene un valor incalculable.

 

Fuentes: Wikipedia, El silencio habla mucho y Blog Kinesialica

Pin It on Pinterest

Share This