La formación y especialización en un determinado sector siguen considerándose hoy día la base de acceso a cualquier puesto de trabajo. Pero en un mercado laboral tan competitivo como el actual, ya no son suficientes. Se requiere poseer determinadas competencias profesionales.

Para destacar en un proceso de selección u optar a un ascenso se requiere poseer lo que las empresas denominan “soft skills” o “habilidades blandas”, entendiéndose por éstas aquellas relacionadas con la actitud, el liderazgo y las habilidades sociales. Siendo esto así, podemos afirmar que la formación ha quedado relegada a un segundo plano y que lo que las empresas realmente valoran en la actualidad es la capacidad de poner en práctica todo lo aprendido, actualizarse y saber adaptarse al entorno en el que operan.

Las 10 competencias profesionales más valoradas por las empresas

Diversos estudios han concluido que éstas son las diez competencias profesionales más valoradas por los reclutadores. Todo trabajador debe adquirirlas o potenciarlas si quiere diferenciarse de los demás:

1. Trabajo en equipo

El trabajo en equipo hace referencia no sólo a la capacidad de trabajar de forma coordinada con otros compañeros o departamentos de la compañía, sino también a la habilidad de aunar esfuerzos para alcanzar un objetivo común.

2. Resolución de problemas y toma de decisiones

Las empresas valoran muy positivamente la capacidad de sus trabajadores de hacer frente a los problemas y contratiempos que surjan durante la jornada laboral. Es fundamental saber actuar y dar respuesta a una situación compleja. Para ello se requiere actitud positiva, coraje y responsabilidad, además de una específica habilidad para ponderar distintas alternativas y optar por la que resulte más beneficiosa y sostenible en el tiempo.

3. Comunicación eficaz

La eficacia en la comunicación y el saber hablar en público y expresar ideas y opiniones es fundamental para poder desenvolvernos con soltura en cualquier contexto, incluido el laboral. Dentro de esta habilidad se engloba la capacidad de escucha, de interrelación con los demás y de comunicación en otro idioma, fundamentalmente en inglés.

4. Organización

La planificación de las tareas y la capacidad de organización para priorizar entre las que se consideren más importantes es fundamental para maximizar la productividad y el rendimiento en el trabajo. Los reclutadores demandan personas organizadas, que tengan claras las prioridades y que hagan un uso eficiente del tiempo y de los recursos disponibles, controlando en todo momento el estrés y la presión laboral.

5. Análisis y procesamiento de la información

Hace referencia a la capacidad de aprendizaje y de integración de los nuevos conceptos e ideas en la estrategia global. Además de la recogida y comprensión de datos, saber analizar y seleccionar la información que se considere más relevante es fundamental para la buena marcha de cualquier compañía.

6. Capacidad de adaptación

La adaptabilidad ha de concebirse en un doble sentido: adaptación tanto al entorno cambiante como a cualquier cambio producido a nivel técnico u organizativo. Las empresas valoran muy favorablemente la habilidad del trabajador de afrontar los retos y nuevas situaciones sin oponer resistencia o rechazo. La aptitud para asumir funciones distintas a las propias, el autoaprendizaje y la capacidad de reciclaje y actualización también forman parte de la adaptabilidad.

7. Creatividad e innovación

No hay cualidad que atraiga más que la proposición continua de nuevas ideas y mejoras. Las empresas demandan empleados que aporten, que inventen y expongan alternativas distintas a las ya existentes. La creatividad en muchas ocasiones se convierte en la mejor arma para resolver un problema o satisfacer una necesidad.

8. Autonomía e independencia

Se entiende por ambas la capacidad de ejecutar una tarea de principio a fin, sin necesidad de requerir ayuda o apoyo externo.

9. Polivalencia e iniciativa

La proactividad es una de las competencias profesionales más valoradas en la actualidad. Los trabajadores resolutivos, que toman la iniciativa y que actúan sin necesidad de ser requeridos para ello son los más solicitados en el mercado laboral. Asimismo, la polivalencia o capacidad de asumir nuevas funciones o tareas no previstas (aun cuando no pertenezcan a nuestro mismo sector o departamento) otorgan a nuestro perfil un importante valor diferencial.

10. Manejo de los programas informáticos

La era tecnológica en la que nos encontramos exige un perfecto manejo de todos los softwares informáticos relacionados con la gestión empresarial, desde el paquete Office hasta el programa SAP, sin olvidar la importancia de saber desenvolverse en las Redes Sociales. Hay que tener en cuenta que muchas empresas exigen ya un conocimiento más alto que el típico nivel usuario en ofimática.

 

Podemos concluir que un currículum repleto de méritos académicos y experiencia es imprescindible en nuestros días, pero no suficiente. Adquirir y trabajar todas estas competencias profesionales te va a permitir diseñar una estrategia de mejora, diferenciarte del resto de empleados y fomentar tu empleabilidad. Saca a relucir todas tus aptitudes y cualidades y conviértete en un trabajador único e irremplazable.

 

Fuentes: Universia, The Market Jobs, La Vanguardia y Blog Busco Orientación y Empleo

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe contenidos exclusivos sobre educación. Tendencias, curiosidades, trabajos, becas. 

¡Ya somos más de 200.000!

¡Se ha suscripto con éxito!

Pin It on Pinterest

Share This